Seminario GTOP aborda amenazas al PAE en Chile
En un conversatorio organizado por el Grupo Transdisciplinario para la investigación, docencia y extensión en Obesidad de Poblaciones (GTOP) de la Universidad de Chile, especialistas en salud pública, nutrición y políticas sociales analizaron los desafíos actuales del Programa de Alimentación Escolar (PAE), advirtiendo que eventuales recortes o transformaciones estructurales podrían profundizar la inseguridad alimentaria y las desigualdades sociales en el país.
El Programa de Alimentación Escolar (PAE), una de las políticas públicas más emblemáticas en materia de bienestar estudiantil y protección social en Chile, fue el eje central del conversatorio “Programa de Alimentación Escolar en Peligro”, organizado por GTOP de la Universidad de Chile. La instancia reunió a académicos y expertos con amplia trayectoria en salud pública, nutrición y gestión estatal para reflexionar sobre el futuro del programa y su relevancia en el contexto de aumento de la inseguridad alimentaria y precarización social.
La actividad fue moderada por integrantes de GTOP y contó con la participación de Antonio Infante, médico salubrista y exdirector de JUNAEB, y de Mirta Crovetto, nutricionista y doctora en Política y Gestión Educativa de la Universidad de Playa Ancha.
Durante la apertura del seminario, el investigador de GTOP Daniel Egaña Rojas, académico del Departamento de Atención Primaria y Salud Familiar, señaló que el encuentro surgió como respuesta a la preocupación generada por recientes discusiones presupuestarias y administrativas que podrían afectar la continuidad o el alcance del PAE. “Es un programa que tiene más de medio siglo y que ha cumplido múltiples funciones a lo largo de su historia. Hoy no solo responde a necesidades nutricionales, sino también a la permanencia escolar y a la protección social de niños, niñas y adolescentes”, afirmó.
Desde una perspectiva de derechos humanos, la académica Marcela Araya Bannout, Departamento de Promoción de la Salud de la Mujer y el Recién Nacido. contextualizó el debate recordando que Chile ha suscrito diversos tratados internacionales que reconocen el derecho a la alimentación. En su presentación advirtió que más de tres millones de personas en el país viven actualmente en condiciones de inseguridad alimentaria, situación que afecta especialmente a hogares con niños, niñas y adolescentes, familias monoparentales y hogares con jefatura femenina.
“Quitar o debilitar el PAE para los grupos vulnerables probablemente aumentará la inseguridad alimentaria y significará un retroceso en el compromiso del Estado con el derecho a la alimentación”, sostuvo Araya.

Durante el conversatorio, la académica e integrante de GTOP Lorena Rodríguez Osiac, Directora de la Escuela de Salud Pública, enfatizó que el debate sobre alimentación escolar trasciende lo presupuestario y refleja el tipo de sociedad que Chile busca construir. “La pregunta de fondo es qué tipo de sociedad queremos construir: una que evalúa la alimentación de sus niños y niñas exclusivamente bajo criterios de optimización matemática y minimización de costos fiscales, o una que entiende que la alimentación escolar es un pilar de protección social, salud pública y desarrollo”, afirmó.
Rodríguez también subrayó la importancia de fortalecer el enfoque educativo y comunitario del programa. “El comedor educativo es una oportunidad para vincular alimentación, aprendizaje, comunidad y bienestar. La alimentación escolar va mucho más allá de lo que se come; también importa cómo se come y cómo se construyen hábitos saludables desde la infancia”, señaló.
En el conversatorio, Mirta Crovetto enfatizó que el Programa de Alimentación Escolar ha trascendido gobiernos y orientaciones políticas debido a su impacto social y sanitario. “El PAE surge para combatir la desnutrición y la deserción escolar, pero con el tiempo se transformó en una política integral de bienestar y equidad. Ha sido una política de Estado reconocida transversalmente”, indicó.
Por su parte, Antonio Infante destacó el rol histórico de la alimentación escolar como parte de una política pública de bienestar infantil. “La salud del escolar siempre fue entendida como un tema integral. El bienestar estudiantil no puede reducirse solo a criterios económicos o administrativos”, señaló.
Alimentación escolar, desigualdad y desafíos estructurales
Uno de los principales puntos abordados fue la necesidad de fortalecer la calidad nutricional y territorial del programa. Las y los participantes coincidieron en que el PAE enfrenta desafíos importantes relacionados con aceptabilidad de las minutas, pertinencia cultural, concentración del mercado proveedor y excesiva burocratización de las licitaciones.
Crovetto planteó que la alimentación escolar debe avanzar hacia modelos que incorporen mayor diversidad alimentaria y circuitos locales de abastecimiento. “No podemos seguir replicando una alimentación basada principalmente en productos de bajo costo y alta densidad calórica. Debemos fortalecer preparaciones con frutas, verduras y alimentos frescos que muchas familias hoy no pueden costear”, afirmó.
Asimismo, se discutió la necesidad de articular de mejor manera sectores como salud, educación, agricultura y desarrollo social para fortalecer el impacto del programa. Entre las propuestas surgidas durante el seminario se mencionó avanzar hacia mecanismos de compra local a pequeños productores, fortalecer la educación alimentaria en las escuelas y desarrollar modelos regionalizados de alimentación escolar con mayor pertinencia cultural.
En este contexto, Antonio Infante advirtió que los procesos de externalización y concentración empresarial han debilitado algunos componentes comunitarios del programa. “Tenemos que pensar cómo fortalecer circuitos locales de provisión y cómo recuperar una lógica de bienestar estudiantil más integrada a las comunidades”, señaló.
El seminario también abrió la discusión sobre la necesidad de avanzar hacia marcos legales que protejan explícitamente el derecho a la alimentación y resguarden políticas públicas históricas como el PAE. Si bien hubo distintas opiniones respecto a la pertinencia de una ley específica, las y los participantes coincidieron en que el debate revela la fragilidad institucional de programas sociales considerados hasta ahora como pilares consolidados del bienestar social chileno.
Al cierre de la actividad, GTOP reafirmó la necesidad de mantener espacios de discusión pública y producción de evidencia sobre alimentación, desigualdad y políticas públicas. Desde el grupo señalaron que la alimentación escolar constituye mucho más que una estrategia nutricional: representa una herramienta clave para la equidad, la protección social y el desarrollo integral de las infancias en Chile.
Se puede acceder al registro audiovisual del seminario a través del siguiente enlace: VIDEO
Verónica Zúñiga, Comunicaciones GTOP UChile







