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lactancia – GTOP https://gtop.uchile.cl Wed, 26 Aug 2026 17:08:40 +0000 es-CL hourly 1 https://wordpress.org/?v=5.7.17 Alimento con sello “alto en”, evita su consumo https://gtop.uchile.cl/evita-su-consumo/ Wed, 26 Aug 2026 17:08:39 +0000 https://gtop.uchile.cl/?p=1361 La reciente decisión de la Corte Suprema, de dejar sin efecto el decreto que exigía incorporar la frase “Alimento con sello ‘alto en’, evita su consumo” en la publicidad de determinados productos, abre un debate que trasciende lo estrictamente jurídico. El cuestionamiento judicial se centró en la fundamentación técnica de la medida por parte de la autoridad sanitaria y no en la validez del etiquetado nutricional en sí mismo ni en el consenso científico sobre la necesidad de prevenir enfermedades crónicas. Este episodio constituye, en rigor, una invitación a profundizar en la complejidad de los determinantes comerciales de la salud (DCS) y en cómo nuestro sistema de políticas públicas gestiona la interacción entre los intereses económicos y el bienestar sanitario de la población.

Los DCS se definen como los sistemas, prácticas y vías a través de los cuales los actores comerciales influyen en la salud humana, la salud planetaria y la equidad. Es fundamental comprender esta categoría de forma analítica y no necesariamente oposicional. La actividad comercial es un motor esencial de la economía, proveedora de bienes, servicios, empleo e innovación. Sin embargo, al igual que cualquier actor que opera en sociedad, las empresas persiguen objetivos legítimos de crecimiento y rentabilidad que, en ocasiones, pueden entrar en tensión con los objetivos de salud pública. Reconocer esta dinámica es un paso necesario para transitar desde la confrontación hacia una gobernanza coherente, donde la actividad económica y la protección de la salud puedan convivir mediante un marco normativo claro.

Esta disputa permite observar la doble naturaleza de las regulaciones alimentarias: su componente estructural y su faceta individual. Por un lado, las medidas de etiquetado y restricción publicitaria poseen un carácter estructural, ya que actúan directamente sobre el “entorno alimentario”. Las personas no toman decisiones en el vacío; su consumo está condicionado por la disponibilidad, el precio, la publicidad, la información, y el diseño de los productos. Cuando el Estado regula este entorno mediante sellos o impuestos, está ejerciendo su capacidad regulatoria para equilibrar las condiciones en las que se desarrolla la vida de las personas, procurando que este entorno favorezca las decisiones más saludables y no derive en resultados sanitarios adversos. Por otro lado, estas herramientas operan a nivel individual al proporcionar información clara y veraz para la toma de decisiones de compra y consumo. En un mercado saturado de estímulos, la advertencia sanitaria cumple una función informativa clave: dota al ciudadano de un insumo claro para ejercer su autonomía y preferir alternativas alineadas con las guías alimentarias. Por tanto, la controversia sobre la frase “evita su consumo” no debería reducirse a una disputa semántica, sino entenderse como parte de un desafío mayor: cómo garantizar que los consumidores reciban información adecuada, sencilla y oportuna en un mercado que se encuentra en permanente expansión.

La literatura internacional sugiere que el papel del Estado no es eliminar productos, sino diseñar un sistema con reglas claras. La asimetría de poder entre las grandes corporaciones y los organismos públicos -visible a través de estrategias como el cabildeo, el litigio estratégico o la producción de evidencia científica propia- es un factor que se debe considerar al evaluar políticas. La legitimidad de las empresas para cuestionar actos administrativos es un derecho en el marco del Estado de derecho; no obstante, el interés público exige que el Estado mantenga capacidades regulatorias robustas, decisiones fundamentadas técnica y empíricamente, y la capacidad de resguardar la salud colectiva como una prioridad inalienable.

Construir una salud pública eficaz requiere, en última instancia, superar la dicotomía entre la responsabilidad individual y el rol del Estado. Si bien nuestras elecciones personales son determinantes, las condiciones en las que estas elecciones se realizan son, innegablemente, un elemento central. El desafío actual es avanzar hacia un sistema próspero que integre la protección de la salud y el bienestar de la población como un pilar del desarrollo.

Por :  Lorena Rodríguez-Osiac y Patricia Gálvez

Publicado originalmente en Cooperativa

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La lactancia materna: una invitación a ampliar la visión de la salud integral https://gtop.uchile.cl/la-lactancia-materna/ Thu, 06 Aug 2026 23:38:21 +0000 https://gtop.uchile.cl/?p=1356 Esta columna es una invitación a ampliar la mirada. Esto significa intentar comprender su complejidad: como una práctica que atraviesa la salud física, mental y emocional del niño o niña y su madre, el trabajo de cuidados, la equidad de género y la sostenibilidad ambiental.

La Organización Mundial de la Salud recomienda mantener la lactancia materna hasta, al menos, los dos años de vida, complementándola con otros alimentos desde los seis meses. Ninguna sociedad científica relevante contradice esa recomendación. Aun así, muchas mujeres relatan que son cuestionadas por amamantar más allá del primer año.

Parte de ese cuestionamiento proviene de prejuicios sociales, estigmas o creencias como que la lactancia prolongada genera caries o de malposiciones dentarias, que dificulta el desarrollo de la autonomía infantil, que responde más a necesidades emocionales de la madre que del niño e incluso, que la consideran como una práctica moralmente sancionable dada la sexualización del pecho femenino.

Ampliar esta perspectiva significa preguntarnos por el criterio a partir del cual un profesional de la salud podría recomendar el abandono de una práctica ampliamente beneficiosa para la salud general del niño o niña e incluso de la madre, como factor protector frente al desarrollo de cáncer mamario.

Los profesionales de la salud solemos formular recomendaciones desde nuestra propia disciplina y, por lo general, estas son compatibles con la salud integral. Sin embargo, cuando una recomendación entra en tensión con el bienestar biopsicosocial de una persona, el criterio no puede ser defender el territorio de la propia especialidad. La boca no es un compartimento aislado del resto del cuerpo, ni lo es ningún otro órgano.

Tampoco la salud mental puede separarse del bienestar del organismo. Ampliar la mirada significa reconocer que la lactancia protege de infecciones, promueve la salud metabólica de la madre y del niño o la niña, fortalece el vínculo entre madre e hijo o hija y, cuando es deseada, cuida la salud mental de ambos.

La primera perspectiva invita a comprender la lactancia como parte de la salud integral del niño o la niña. La segunda exige ampliar el foco hacia quienes la hacen posible.

Con frecuencia se afirma que la lactancia materna es gratis. Esto es un recurso sencillo y útil para promoverla, pero invisibiliza un aspecto fundamental: las labores de cuidado, ejercidas mayoritariamente por mujeres, han sido históricamente subvaloradas. Amamantar tiene un costo real, cuantificable en tiempo, salud mental, oportunidades laborales postergadas, sueño interrumpido y trabajo no remunerado.

Reconocer ese costo es el primer paso; el siguiente es actuar en consecuencia. Apoyar la lactancia no consiste en insistir a las madres en que amamanten, sino en respetar las decisiones que ellas toman y ofrecerles condiciones concretas y apropiadas para que esas decisiones puedan sostenerse: permisos laborales adecuados, salas de lactancia, redes de apoyo y una distribución más justa de las demás responsabilidades del hogar y del cuidado. De lo contrario, una recomendación de salud pública termina convirtiéndose, en la práctica, en una exigencia dirigida individualmente a cada mujer.

La ampliación de la mirada no se limita a la relación entre madre e hijo o entre madre e hija, sino que abarca un contexto más amplio.

El enfoque One Health (Una Salud) propone que la salud humana no puede separarse de la salud animal ni de la salud del planeta. La lactancia materna encarna esa idea de manera casi natural. Es una práctica que no genera residuos plásticos ni empaques industriales, no requiere para su preparación agua ni cadenas de frío, no depende de sistemas masivos de producción y su huella de carbono es mínima al compararla con sustitutos comerciales.

Desde esta perspectiva, el apoyo a la lactancia —sin imponerla ni idealizarla— protege la salud de los niños y niñas de hoy, contribuye a proteger el entorno en el que crecerán y se encuentra alineado con el modelo de salud pública que necesitaremos en las próximas décadas.

Estas tres perspectivas convergen en una misma idea: las políticas públicas, culturas de cuidado y prácticas profesionales deben integrar en su visión la salud integral de la diada madre-hijo o hija, con una perspectiva transdisciplinaria. Cada vez que reducimos la lactancia materna a una discusión sobre dientes, cuerpo femenino, salud mental, a la idea de que es “gratis” o a una visión exclusivamente nutricional, dejamos fuera dimensiones que son parte del problema y, al mismo tiempo, parte de la solución.

Ampliar la mirada no significa atribuirle más responsabilidades a la lactancia materna, sino diseñar sistemas que permitan que ella suceda. Solo desde esta visión más amplia podremos construir una sociedad que realmente proteja las circunstancias en las que se desarrolla la vida, permitiendo que la lactancia materna ocurra.

Por :  Andrea Correa Ramírez, Daniela Nicolett R. y Gerardo Weisstaub

Publicado originalmente en RadioUdeChile

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Proteger la lactancia materna del marketing digital es urgente y necesario https://gtop.uchile.cl/proteger-la-lactancia-materna/ Thu, 22 May 2025 14:10:42 +0000 https://gtop.uchile.cl/?p=1160 “Aunque La lactancia materna y la leche materna son incomparables en cuanto a composición, propiedades inmunitarias y resultados en salud y el desarrollo de los(as) lactantes, la comercialización de fórmulas lácteas comerciales para su uso durante los primeros 3 años de vida ha afectado negativamente el ecosistema de la alimentación de lactantes y niños pequeños. Las ventas de estas fórmulas se acercan a los 55 000 millones de dólares anuales. Hoy en día, lactantes y niños pequeños más que nunca se alimentan con fórmulas ultraprocesadas.”  (Rollins N, Lancet Breastfeeding Series Group. Marketing of commercial milk formula: a system to capture parents, communities, science, and policy. Lancet. 2023 11;401(10375):486-502. )

El 21 de mayo se conmemora en muchos países, el día Mundial de la Protección de la Lactancia Materna, impulsado por la Organización Panamericana de la Salud (OPS). Esta conmemoración representa un llamado a visibilizar los desafíos que enfrentan las mujeres y las familias expuestas a presiones comerciales de las empresas productoras de fórmulas lácteas. Pero este tipo de estrategia no solo es responsabilidad de las empresas; el Estado también tiene un rol preponderante, ya que estas estrategias se dan en un contexto en el que existen legislaciones insuficientes, entornos laborales no aptos e información inadecuada y parcial, tendiente a proteger la lactancia materna.  Todo lo anterior promueve que las mujeres duden de su capacidad para dar de mamar y tomen decisiones con la información inadecuada y no basada en la evidencia.

El Código Internacional de Comercialización de Sucedáneos de la Leche Materna que desde 1981, fue adoptado por la Asamblea Mundial de la Salud, en respuesta a las prácticas agresivas de comercialización de fórmulas infantiles. Hoy en día, la gran amenaza es el marketing digital, que con la publicidad busca influir en las decisiones de consumo y que, además, llega de manera directa a las mujeres y sus familias. 

A través de las redes sociales, influencers y anuncios dirigidos por algoritmos, las empresas de productos de sucedáneos, que hasta ahora no están reguladas por el Código, están influyendo negativamente en las decisiones de las mujeres y sus familias, aprovechando para presentar fórmulas y productos como soluciones inmediatas, sugiriendo que la leche materna “no es suficiente”. Esto disminuye la confianza de las madres en su cuerpo y en su capacidad de amamantar.

Por ello,  es URGENTE abogar para que se incorpore una nueva Resolución al Código y de esta manera, poder regular y sancionar. Esperamos que en esta 78° Asamblea Mundial de la Salud 2025 logre ser aprobada, ya que, justamente, esta semana, se encuentra en tabla para ser votada por los Estados miembros.

Sabemos que la cultura y el entorno social juegan un rol fundamental en la experiencia de lactancia y, según como sea ese contexto, en la confianza que tengan las mujeres en su capacidad de amamantar o no. Por lo tanto, los equipos de salud que se dedican a apoyar y a acompañar a las mujeres en este período tan sensible, debieran proteger la lactancia materna de forma clara y enérgica, a través de las siguientes medidas, como parte del plan de acción:

a) Respetar el Código Internacional de Comercialización de Sucedáneos de la Leche Materna, libre de conflictos de interés, asegurándose de no estar influenciados por la industria.

b) Educar a las mujeres y sus familias de forma imparcial y basada en evidencia, acerca de los beneficios de la lactancia materna y los riesgos de no amamantar.

c) Entregar información actualizada y basada en la evidencia de los derechos de amamantar.

d) Respetar las decisiones de la madre y su familia, de manera informada.

e) Apoyar emocionalmente a las madres y derivarlas, cuando sea necesario, a grupos de apoyo de pares.

¿Qué podemos hacer como sociedad?

Crear espacios amigos de la lactancia o salas de lactancia en los lugares de trabajo, como parte de las políticas públicas de apoyo y protección a la lactancia materna, además de fiscalizar a las empresas que violan el Código. También, es clave entregar herramientas a las mujeres y sus familias para identificar la publicidad encubierta; enseñarles a distinguir entre información basada en evidencia y contenido patrocinado por la industria y fortalecer su confianza, a través de redes de apoyo y educación en alfabetización digital, para que puedan navegar en un entorno virtual saturado de desinformación sin perder su autonomía.

Proteger la lactancia materna es proteger el derecho de cada madre y cada niño a una vida saludable, libre de presiones comerciales. Es una responsabilidad compartida que exige vigilancia, compromiso ético y acción coordinada de toda la sociedad. ¡Vamos todas y todos a la acción!

Por: Paola Gaete Hermosilla y Gerardo Weisstaub.

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Diversidad funcional y lactancia materna: Más apoyo y menos prejuicios https://gtop.uchile.cl/diversidad-funcional-y-lactancia/ Sat, 10 Aug 2024 00:32:07 +0000 https://gtop.uchile.cl/?p=1004 Es esencial escuchar y dar voz a las propias madres con diversidad funcional, involucrándose en la creación de soluciones y políticas que realmente aborden sus necesidades.

 

La Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda la lactancia materna (LM) exclusiva durante los primeros seis meses de vida, seguida de la introducción de otros alimentos y nutrientes hasta los dos años o más. Gran cantidad de estudios muestran que fortalece el sistema inmunológico del recién nacido, protegiéndolo contra la desnutrición, infecciones respiratorias agudas, diarrea y otras enfermedades.  

 A su vez, es relevante precisar que la LM Exclusiva tiene un impacto positivo en el desarrollo de madres y de lactantes. Por un lado, madres pueden beneficiarse tanto en procesos tras el parto (recuperación hormonal y del peso pregestacional), en la relación familiar (relacionado con apego o presupuestos familiares) y en ámbitos a largo plazo, como reducción del riesgo de cáncer de mama y ovario junto a reducción del riesgo de depresión post parto. Por otro lado, la LM exclusiva aporta al desarrollo motriz y cognitivo del bebé, favorece el apego y la seguridad emocional del vínculo entre la madre y el bebé. Aunque nos gustaría que estos beneficios llegarán a todos los sectores de la sociedad, lamentablemente esto no ocurre y todavía existen brechas que impiden que lactantes puedan alimentarse con la leche de sus madres.  

 Con el lema “Cerrando la brecha: apoyo a la lactancia materna en todas las situaciones” la Semana Mundial de la lactancia materna 2024, se centra en la importancia de que todas las madres que deseen amamantar, independientemente de su diversidad, lo puedan hacer, para asegurar que todos los niños, niñas y madres tengan acceso a los beneficios de la lactancia materna (LM). Este es un tema clave en la intersección entre la maternidad y la diversidad funcional.  

 Según un estudio del Núcleo Milenio DISCA, basado en el III Estudio Nacional de la Discapacidad (2022), el 47,8% de las personas con discapacidad en Chile conviven con sus hijos, cifra casi idéntica al 46,0% de la población sin discapacidad Esta realidad nos lleva a reflexionar sobre la importancia de brindar apoyo inclusivo a todas las madres, independientemente de su diversidad funcional*. 

 El acto de amamantar puede ser aprendido y debe ser acompañado, más aún, en aquellas madres con diversidad funcional, ya que enfrentan desafíos que requieren enfoques adaptativos que les permitan iniciarla y mantenerla**.Para lograr que las mujeres con algún tipo de limitación funcional puedan amamantar a sus hijos(as), es muy importante que se destaque y visibilice sus experiencias y las barreras que enfrentan para poder hacerlo, lo cual es fundamental, en la decisión de amamantar sin prejuicios. Una de las principales barreras que estas mujeres tienen que superar es la falta de información en formatos accesibles y de recursos adaptados a sus habilidades. Junto a ello, un elemento crítico es la escasa sensibilidad y formación por parte de profesionales de la salud y la sociedad para asegurar sus ajustes. 

 La Organización Mundial de la Salud (OMS) reconoce la importancia de abordar las necesidades específicas de personas con discapacidad en su curso de vida***. Estas estrategias deben abarcar la diversidad de los orígenes de la discapacidad (física, viscerales, sensoriales, cognitivas y psicosociales). A su vez, debe ser capaz de dar apoyos a las personas con discapacidad para su ejercicio pleno, asegurar condiciones de accesibilidad o asistencia personal, junto a sensibilizar y capacitar a personal de apoyo, especialmente de salud****.

 Los equipos de salud debieran acompañar la lactancia materna en madres con diversidad funcional considerando algunas recomendaciones:  

 a) Proveer herramientas y equipos adaptativos que faciliten la lactancia (ej: almohadas, herramientas digitales, tecnologías de bajo costo o implementos) 

 b) Hay mujeres que requieren sacaleches y espacios que contemplen diseño universal

 c) Se suele requerir la colaboración de asistentes de apoyo en actividades de la vida diaria de la madre y de sus roles de cuidado

 d) Es clave que las mujeres con este tipo de dificultades puedan contar con grupos de apoyo de la lactancia para que puedan compartir experiencias y soluciones, tanto entre personas con discapacidad como entre distintas madres. 

 Por otro lado, las principales barreras identificadas incluyen, la falta de acompañamiento, especialmente en consideraciones de salud relacionadas con la discapacidad e información limitada. Es esencial escuchar y dar voz a las propias madres con diversidad funcional, involucrándose en la creación de soluciones y políticas que realmente aborden sus necesidades. Junto a ello, se han reportado estigmas a mujeres con discapacidad, ejercidos desde el mismo personal de salud. Esto se suma, a que falta involucrar a la pareja y sus redes, en su rol relevante de apoyo, en el proceso de lactancia*****.

Fuentes:

*(‘LA MAMÁ SOY YO’: EXPERIENCIAS PARENTALES DE MADRES Y PADRES CON DISCAPACIDAD EN CHILE [Internet]. Uem.br. [citado el 29 de julio de 2024]. Disponible en: https://periodicos.uem.br/ojs/index.php/PsicolEstud/article/view/58850/751375153968

**(Servicio Nacional de la Discapacidad. (s/f). Gob.cl. Recuperado el 29 de julio de 2024, de https://www.senadis.gob.cl/participacion/d/noticias/9022/campana-conversemos-discapacidad-y-sexualidad).

***(Global report on health equity for persons with disabilities. (s/f). Who.int. Recuperado el 29 de julio de 2024, de https://www.who.int/teams/noncommunicable-diseases/sensory-functions-disability-and-rehabilitation/global-report-on-health-equity-for-persons-with-disabilities)

**** (https://doi.org/10.1007/s11195-023-09778-y)

*****(https://libros.uchile.cl/1315).  

Por:  Álvaro Besoaín , Paola Gaete Hermosilla , Gerardo Weisstaub

Publicado originalmente en El Mostrador

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Semana de la Lactancia Materna: Hacia una mayor corresponsabilidad para fortalecer vínculos y nutrir el futuro https://gtop.uchile.cl/semana-de-la-lactancia-materna/ Tue, 01 Aug 2023 13:29:00 +0000 https://gtop.uchile.cl/?p=822 La campaña mundial, coordinada por la Alianza Mundial para la Acción de Lactancia Materna, busca crear conciencia y estimular los esfuerzos para fortalecer las medidas dirigidas a proteger, promover y apoyar el derecho a amamantar. El enfoque hoy está en facilitar esta práctica a las madres, lineamiento que incorpora la Política de Corresponsabilidad de la Universidad de Chile. Especialistas del Hospital Clínico y de las Facultades de Medicina y de Ciencias Sociales de la Casa de Bello comentan la importancia de esta práctica y los avances institucionales en esta materia.

La Semana Mundial de la Lactancia Materna busca destacar la importancia vital de esta práctica ancestral que trasciende culturas y fronteras. La lactancia materna no solo es un acto de amor inigualable entre madre e hijo, sino también un pilar fundamental para el desarrollo y bienestar del recién nacido. Esta poderosa forma de alimentación nutre no solo el cuerpo, sino también el alma del bebé, y entrega múltiples beneficios a la madre y a la sociedad en su conjunto. En esta línea, especialistas de la Universidad de Chile destacan a la lactancia materna como una inversión en el futuro saludable de las generaciones venideras

Esta campaña internacional por la lactancia materna se celebra todos los años, del 1 al 7 de agosto, y es coordinada por la Alianza Mundial para la Acción de Lactancia Materna (WABA, por su sigla en inglés), con el apoyo de la OMS, UNICEF, ministerios de salud y organizaciones de la sociedad civil de todo el mundo. El objetivo de la iniciativa es crear conciencia y fortalecer las medidas para proteger, promover y apoyar el derecho a la lactancia materna. Este año el lema es “Amamantar y trabajar: ¡hagamos que sea posible!”. 

De acuerdo a Cristina Flores, matrona jefa del Servicio de Neonatología del Hospital Clínico de la U. de Chile, la lactancia es esencial en la vida de la madre y del hijo. “La lactancia materna es esencial para múltiples cosas, tiene beneficios múltiples para el recién nacido y para la madre. Para la mamá, favorece la recuperación posparto, fomenta el vínculo afectivo entre la mamá y el hijo, disminuye el riesgo de cáncer de ovario, cáncer mamario, disminuye también la probabilidad de depresión posparto y tiene un beneficio muy destacado, que es que no implica un costo económico para la familia, está lista y precisa para ser administrada a la guagua en cualquier momento”. 

Entre los beneficios para el bebé, plantea, favorece la nutrición, el crecimiento, estimula el desarrollo cerebral, permite una mejor digestión, favorece el sistema inmunológico y el desarrollo social y psicomotor y emocional. A través de esta conexión, el vínculo entre la madre y el recién nacido se fortalece.

“Siempre, para una lactancia materna exitosa, se recomienda que las guagüitas comiencen con el proceso de amamantamiento dentro de la primera hora de vida. Que hagan un contacto piel con piel. La lactancia materna puede ser totalmente exclusiva hasta el sexto mes de vida, eso es lo ideal, pero las mamás pueden seguir amamantando, según la recomendación de la OMS, hasta más allá de los dos años”, dice la jefa de Neonatología. “Posterior a estos dos años, las mamás pueden seguir amamantando a su guagua sin ningún problema y la leche materna va a seguir aportando nutrientes al recién nacido y después al niño”, agrega.

Salas de Lactancia en la U. de Chile

En Chile, en su primera universidad, hay avances concretos en la materia, con medidas que favorecen a toda la comunidad universitaria, como las salas de lactancia que permiten realizar esta práctica de forma segura y cómoda en los campus de la Casa de Bello. Así lo explica Carolina Franch, directora de la Dirección de Género (Digen) de la Facultad de Ciencias Sociales de la U. de Chile y académica del Departamento de Antropología.

Que hablemos de la lactancia en la Universidad es una ganancia porque significa que hemos ido incluyendo temáticas que estaban vetadas en el mundo universitario y porque, de alguna manera, estamos haciendo carne lo que las políticas de la propia Universidad han tomado como compromiso, como la política de corresponsabilidad, vigente desde 2018, pero que no se había concretado”, señala la profesora Franch.

En este sentido, destaca la importancia de “reflexionar sobre la lactancia, dar los derechos y protecciones de la comunidad triestamental para poder llevar a cabo la lactancia y tener los espacios y la habitabilidad para practicar una lactancia respetuosa y digna. Entonces, la sala de lactancia lo que viene a hacer es más bien materializar años de luchas, primero feministas y segundo, de reflexiones universitarias con respecto a ese tema”, agrega la antropóloga. 

El lema de este año gira en torno a la lactancia materna y el trabajo, y ofrecerá la oportunidad estratégica de defender los derechos de maternidad esenciales que promueven la lactancia materna: la licencia de maternidad y un espacio en el lugar de trabajo para amamantar. Este mensaje ha sido oído y concretado por la U. de Chile a través de la implementación de estas salas especiales, que han sido ampliamente valoradas por las estudiantes, académicas y funcionarias. 

“Antes de la inauguración de la sala Lorenza, las mujeres de los tres estamentos nos contaban lo que significaba ir a sacarse leche al baño y hacerlo en soledad, sin las condiciones higiénicas, escondidas e incluso a veces sintiendo hasta vergüenza de aquello. Todo eso se soluciona con un espacio amigable, que tiene que ver con repolitizar y redignificar una labor social que tiene que ver con amamantar, cuidar y criar”, agrega la directora de la Digen de la Facultad de Ciencias Sociales.  

En la misma línea, la profesora Paola Gaete, académica del Departamento de Promoción de la Salud de la Mujer y el Recién Nacido de la Facultad de Medicina de la U. de Chile, valora que en su unidad también exista una sala amigable de la lactancia. Para difundir esta y otras iniciativas, la matrona organizó una feria informativa en su campus, junto a la Comisión de Extensión de la Escuela de Obstetricia.

“Este año la campaña busca facilitar la lactancia materna con énfasis en las madres y padres que trabajan. Y nosotros acá, en la Facultad de Medicina, tenemos un espacio amigo de la lactancia, justamente para apoyar a las madres como política de corresponsabilidad universitaria. Un espacio acogedor e implementado para poder extraerse y conservar la leche, o amamantar”, señala la profesora Gaete. 

La profesora Gaete, además, pertenece a la Comisión Nacional de Lactancia Materna, es consultora internacional de lactancia y dicta un CFG sobre esta materia. “Este tema es tan importante que desde el pregrado estamos enseñando lactancia en todas las carreras de la Facultad de Medicina, no solamente en la carrera de carrera de Obstetricia y Puericultura”. 

La especialista espera que en un futuro cercano todos los lugares de trabajo cuenten con estas facilidades. “Desde el Ministerio de Salud se está impulsando que existan salas de lactancia en todos los lugares de trabajo, pero todavía tenemos que seguir por la senda de que en algún momento sea obligatorio para todos los lugares de trabajo como en otros países, como es el caso de Perú. En Chile no es obligatorio, pero es una recomendación. Recordemos también que la OMS recomienda que la lactancia sea al menos de dos años, no solo ocho o seis meses. La mujer, como trabajadora, tiene derecho a tener un espacio digno, cómodo, confortable e higiénico para poder ejercer su derecho a seguir con la lactancia en su lugar de trabajo”, afirma la matrona de la U. de Chile. 

La profesora Franch, en tanto, observa que esto es más que un asunto de madres. “Esto es una responsabilidad social, no solo de las mujeres que están en la etapa de amamantamiento, sino que lo que tenemos que habilitar es una sociedad comprensiva, que busque espacios amigables para realizar y ejercer esa labor, porque nuevamente reitero esto es una labor y es una labor política. Debemos seguir avanzando hacia otras maneras de pensar, de actuar y de convivir”, dice la antropóloga.

Por: Carolina Aliaga, Prensa Uchile

Publicado originalmente en Uchile

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Cáncer de mama y lactancia: una oportunidad para promover nuevas políticas públicas https://gtop.uchile.cl/cancer-de-mama-y-lactancia/ Thu, 20 Oct 2022 20:28:00 +0000 https://gtop.uchile.cl/?p=696 El cáncer de mama es el cáncer femenino más prevalente en el mundo, con más de dos millones de casos nuevos únicamente en el año 2020. El banco de datos de cáncer GloboCan, señala que en Chile el año 2020 hubo cerca de 5500 nuevos casos de mujeres con cáncer de mama, representando un 21% del total de los cánceres femeninos en Chile, y 1700 muertes.

Como siempre en octubre, tendremos la campaña que llama a la detección temprana del cáncer de mamá, pero ¿qué pasa con su prevención? La evidencia es contundente al mostrar que alrededor de un 20% del cáncer de mamá (sobre todo el de presentación postmenopáusica) podría prevenirse dando lactancia materna por, a lo menos, 6 meses.

Chile es un país afortunado por tener uno de los permisos postnatales pagados más extensos de la región y del mundo, con 24 semanas, es decir 5 meses y medio (Ley 20.545). El postnatal ha demostrado ser una estrategia exitosa para facilitar la lactancia materna, mientras más semanas de postnatal mayor duración de la lactancia materna.

El postnatal en nuestro país al ser de sólo 5 meses y medio no permite cumplir con la recomendación de la Organización Mundial de la Salud (OMS), de 6 meses de lactancia materna exclusiva. Esto significa que muchas veces se necesita terminar tempranamente la lactancia, incorporar fórmulas e iniciar el proceso de introducción de alimentos sólidos antes de los 6 meses. No siempre existe disponibilidad de salas cuna en el lugar de trabajo, o cercana, o la facilidad de asistencia para alimentar al niño o niña durante la jornada laboral (1 hora según las Leyes 20.166, 20.761 y el Código del Trabajo).

Por otra parte, sólo las mujeres con contrato de trabajo y con, a lo menos, 6 meses de cotizaciones y 12 meses de afiliación previsional, pueden acceder a este beneficio. Según datos del Instituto Nacional de Estadística, cerca de un 35% de las trabajadoras en Chile presentan trabajos informales, es decir no acceder al postnatal pagado.

Las dificultades descritas constituyen inequidades y barreras para lograr el amamantamiento, factor que es reconocido como protector de la salud, tanto para las mujeres como para niños y niñas. 

El mes de la prevención de cáncer de mama es una oportunidad para promover la implementación de políticas públicas estructurales que contribuyan a proteger y favorecer la lactancia materna, como un reconocido factor protector de este cáncer. Es necesario ampliar el permiso postnatal al menos a los 6 meses que recomienda la OMS, pero más aún es necesario ampliar su cobertura a mujeres con trabajos sin contrato y disminuir los requisitos de tiempos de cotización y afiliación.

Por: Deborah Navarro-Rosenblatt, Lorena Rodríguez-Osiac 

Publicado originalmente en diarioUchile

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Lactancia materna, nutriendo vidas https://gtop.uchile.cl/lactancia-materna-nutriendo-vidas/ Tue, 23 Aug 2022 20:59:00 +0000 https://gtop.uchile.cl/?p=716 La lactancia materna, no sólo brinda beneficios nutricionales; sino también beneficios inmunológicos para él/la bebe y genera efectos positivos en ámbitos psicológicos y emocionales del vínculo madre-hijo/a. Sin embargo, es un proceso que requiere del apoyo de todas/os.

La lactancia materna es una práctica inherente a los mamíferos -entre ellos el ser humano- que ha permitido la subsistencia de diversas especies en el mundo. Las principales organizaciones de salud como OMS y UNICEF, recomiendan que la leche materna sea el alimento exclusivo de los bebés recién nacidos hasta los 6 meses de edad y que, hasta los 2 años, se alimenten con una combinación de la misma, con alimentos adecuados y nutritivos para su edad. (https://www.who.int/health-topics/breastfeeding#tab=tab_1).

Si bien lactar es un proceso natural, esto no alude a que sea fácil o que lo puedan hacer las madres por sí solas. Amamantar requiere de madres con conocimientos y habilidades para aplicar correctas técnicas de amamantamiento, de profesionales de salud actualizados y capacitados para apoyar este proceso, así como también requiere del apoyo familiar, social e institucional para ofrecer lactancia materna en espacios cómodos, seguros y en tiempos protegidos. La importancia de fomentar y resguardar la lactancia materna radica en los múltiples beneficios que este proceso conlleva a nivel individual, familiar y social.

Desde un punto de vista nutricional, la leche materna está compuesta por  macronutrientes, micronutrientes y factores inmunológicos en una proporción única, que se va adaptando a las necesidades del niño/a según su edad. Los carbohidratos que la componen son esenciales para el desarrollo óptimo del Sistema Nervioso Central (SNC) del lactante y tienen un papel importante en la respuesta a diversas enfermedades. A su vez, su aporte proteico se asocia al correcto funcionamiento del sistema inmune y digestivo, mientras que su contenido de ácidos grasos es importante para el correcto desarrollo auditivo, visual y psicomotor. Por lo tanto, el aporte nutricional de la leche materna otorga múltiples beneficios, que van más allá de una buena nutrición para el lactante y que no son alcanzables por ninguna fórmula que se pueda adquirir en el mercado.

En lactantes, cualquier cantidad de leche materna proporcionada será mejor que su sustitución por fórmulas infantiles y sus beneficios serán mayores si la lactancia tiene una mayor duración. Las/os lactantes alimentadas/os con leche materna presentan un menor riesgo de desarrollar enfermedades gastrointestinales, infecciones respiratorias (neumonía, bronquitis, asma), caries dentales y alergias alimentarias, además de un mayor coeficiente intelectual. También, en la vida adulta, estas/os niñas/os tendrán una menor probabilidad de desarrollar diabetes, hipertensión y exceso de peso, en comparación a lactantes que sólo fueron alimentados con fórmulas infantiles.

A pesar de que los beneficios de la lactancia para la madre son menores en número respecto a los del lactante, son igual de significativos en cuanto a salud, principalmente por los beneficios indirectos que tiene el lactar en el estado emocional de las madres, contribuyendo así a su salud integral, en una etapa crítica de sus vidas.

En el corto plazo, los beneficios para la madre se evidencian en la recuperación del post parto, donde la lactancia estimula la producción de diversas hormonas que producen la retracción del útero, promoviendo de esta forma la recuperación del cuerpo en un periodo de tiempo menor. Por otro lado, al momento de producir leche, la mujer va a utilizar sus propias reservas energéticas para producirla, esto quiere decir que va a generar un gasto energético similar a realizar ejercicio físico de forma vigorosa, pudiendo significar el gasto de 500 calorías diarias. Esto si es acompañado con una alimentación equilibrada de parte de la madre va a permitir que recupere su peso preconcepcional con mayor facilidad y en menor tiempo.

A corto y mediano plazo, la lactancia materna disminuye el riesgo de sufrir depresión post parto y ansiedad materna, los primeros meses de vida de los bebés, significan cambios en la vida de los progenitores, los que sin las herramientas y apoyos pasa a ser un periodo difícil para el núcleo familiar.

En el largo plazo, la lactancia materna disminuye el riesgo de desarrollar distintos tipos de cáncer, por ejemplo el de mama,  el cual es el más prevalente y de mayor mortalidad en mujeres en Chile. Por otro lado, protege frente al desarrollo de cáncer de ovario y de enfermedades como diabetes mellitus tipo 2, hipertensión arterial y enfermedades al corazón.

Además de los beneficios directos para la madre y el bebé, no hay que olvidar que a través de la lactancia se traspasan sabores, olores y nutrientes de la propia dieta materna a la del bebe lo cual hace que, posteriormente, aumente la aceptabilidad del lactante por una variedad de alimentos, disminuyendo así el riesgo de rechazos y neofobias alimentarias. Por lo tanto, los hábitos alimentarios de la madre en este periodo son fundamentales, tanto para su propia recuperación como para la nutrición del bebe.

La lactancia materna, no sólo brinda beneficios nutricionales; sino también beneficios inmunológicos para él/la bebe y genera efectos positivos en ámbitos psicológicos y emocionales del vínculo madre-hijo/a. Sin embargo, es un proceso que requiere del apoyo de todas/os, por lo que las/os invitamos a pedir ayuda al equipo de salud, quienes podrán guiar y ayudar en este proceso, para que sea lo más natural y cómodo posible.

Por: Paulina Molina – Natalia Gómez.

Publicado originalmente en diarioUchile

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