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Dietas saludables – GTOP https://gtop.uchile.cl Thu, 17 Oct 2024 00:29:34 +0000 es-CL hourly 1 https://wordpress.org/?v=5.7.17 Derecho a la alimentación: Canasta básica de alimentos saludable https://gtop.uchile.cl/canasta-basica-saludable/ Thu, 17 Oct 2024 00:29:32 +0000 https://gtop.uchile.cl/?p=1027 En el Día Mundial de la Alimentación -este 16 de octubre- y bajo el lema 2024 “La alimentación es un derecho”, proponemos que el indicador sobre el que se construye el instrumento de medición de la pobreza debe subir su estándar, y establecer una canasta básica de alimentos saludable.

El derecho a la alimentación es el derecho a disponer y acceder (física y económicamente) a alimentos inocuos, saludables y nutritivos, respetando su cultura y tradiciones, para que las personas puedan vivir una vida sana y activa.

Desde los años ’70 del siglo pasado, las canastas básicas de alimentos (CBA) han servido como referencia para evaluar si los hogares poseen suficientes recursos económicos para adquirir los alimentos mínimos que satisfagan sus necesidades. Estas canastas se definen a partir de los patrones de consumo observados en la población de referencia, e intentan establecer un criterio objetivo para la medición de la pobreza. Siguiendo los trabajos de la década de 1960 de la economista Mollie Orshansky, existiría una relación entre una dieta mínima nutricionalmente saludable y la medición económica de la pobreza.

En Chile, desde fines de los años ’80, el Instituto Nacional de Estadísticas (INE) y el Ministerio de Desarrollo Social y Familia construyen la CBA sobre la base de la Encuesta de Presupuesto Familiar (EPF), que mide el gasto que realizan los hogares, incluyendo los alimentos adquiridos en el mercado. A partir de esta información se identifican las cantidades, su aporte calórico y de nutrientes, para determinar el valor de una dieta mínima que cubra los requisitos establecidos como nutricionalmente saludable.

Producto de los avances en el conocimiento científico, lo que se considera como nutricionalmente saludable es algo en constante evolución. En el caso chileno, por ejemplo, desde 2014 la CBA excluye los bebestibles alcohólicos y disminuyó algunos alimentos con alto contenido de azúcares con una perspectiva de salud pública, en atención a las altas cifras de obesidad de nuestra población.

Países como Brasil y México recientemente han revisado su CBA con esta misma perspectiva de salud pública y con la intención de constituir una CBA que oriente políticas públicas y que se base en los alimentos recomendados en las guías alimentarias poblacionales y en recomendaciones internacionales, con el afán de visibilizar si la población tiene acceso económico a la dieta saludable recomendada.

Aunque el objetivo de la CBA no es ofrecer recomendaciones de consumo de alimentos con fines educativos, sí debe proporcionar un equilibrio nutricional y una calidad alimentaria adecuada. Actualmente, la CBA en Chile se evalúa en términos calóricos y el aporte porcentual de proteínas, carbohidratos y lípidos, pero deja de lado otras recomendaciones de salud pública como las que entregan las guías alimentarias sobre aumentar el consumo de frutas y verduras, legumbres, pescado y agua, y disminuir o eliminar la ingesta de alimentos no saludables. Así, por ejemplo, aunque se base en los hábitos alimentarios de la población, podría modificarse para cubrir brechas nutricionales, pero también entre el consumo observado de algunos alimentos como frutas y verduras, y las recomendaciones nacionales e internacionales; o al revés, adecuarse para bajar excesos y reemplazar alimentos no recomendados de consumo habitual. Algunos también recomiendan excluir los alimentos consumidos fuera del hogar, en restoranes o similares y reemplazarlos por alimentos preparados en casa.

Organismos internacionales refieren que, en la medida en que el costo total de referencia de la CBA permita la adquisición de diferentes productos con un mejor perfil nutricional, las modificaciones normativas de los alimentos a incluir no son relevantes para la medición de la pobreza.

En esta perspectiva, es recomendable eliminar de la CBA productos ultraprocesados de mala calidad nutricional y reemplazarlos por alimentos recomendados en guías alimentarias como frutas, verduras, legumbres, pescados y agua. La concordancia de una CBA con estándares actualizados de calidad nutricional no solo da cuenta de una mayor coherencia intersectorial de la política pública, sino que abre la posibilidad de pensar e implementar políticas públicas que busquen mejorar el acceso de toda la población a una CBA saludable.

Por: Lorena Rodríguez Osiac y Daniel Egaña Rojas

Publicado originalmente en Cooperativa

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Cáncer de mama en Chile y su vínculo con la dieta https://gtop.uchile.cl/cancer-de-mama/ Thu, 12 Oct 2023 18:34:56 +0000 https://gtop.uchile.cl/?p=830 En los últimos años el cáncer de mama se ha convertido en el más frecuente entre la población femenina. De acuerdo a lo publicado por la Organización Mundial de la Salud (OMS), en 2020 se registraron más de 2,3 millones de casos, lo que representa alrededor de 685.000 mujeres fallecidas por esta causa. La mayor prevalencia se da en mujeres de 40 años y más. Los países con mayores casos de cáncer de mama y mayor número de defunciones se dan en países de bajos y medianos ingresos.

Chile no escapa de esta situación. Según información disponible del Ministerio de Salud, la mortalidad por cáncer de mama se posicionó como la principal causa de muerte en mujeres y llegó a 8,5 por 100.000 habitantes en 2020, equivalente a 1.657 personas fallecidas ese año. Las tasas de incidencia de este tipo de cáncer registran para Chile 55 mujeres por cada 100.000 habitantes.

El cáncer de mama se desarrolla por la multiplicación anormal de las células del epitelio mamario. La causa que gatilla esta enfermedad es desconocida, pero hay factores que están involucrados que podrían modificarse para prevenir su aparición. Los estilos de vida poco saludables como el consumo de tabaco y alcohol, las dietas insanas y el sedentarismo son factores modificables que podrían contribuir a prevenir el cáncer de mamá (y otros tipos de cáncer también).

Teniendo en consideración que la evidencia muestra que el cáncer de mama es una enfermedad donde confluyen factores genéticos y ambientales, los cuales se interrelacionan potenciando el riesgo para desarrollarlo, hay algunos factores dietarios protectores que es útil conocer e incorporar durante todo el curso de vida. Es importante saber que los efectos de estos factores son a largo plazo, es decir hay que seguir este tipo de dietas durante toda la vida para que su impacto sea visible. La evidencia, aunque aún es limitada, señala que una dieta rica en frutas, verduras y granos enteros, y baja en grasa saturada, puede ayudar a disminuir el riesgo del cáncer de mama.

La evidencia también muestra que la obesidad, medida a través del índice de masa corporal (IMC) y el perímetro de cintura aumentado, se relaciona con mayor riesgo de cáncer de mama, mayor mortalidad y mayor reincidencia de este tipo de cáncer.

Es imperativo contar con políticas públicas que garanticen ambientes alimentarios saludables para que las personas durante toda su vida puedan disponer y acceder (física y económicamente) a alimentos de buena calidad nutricional previniendo a tiempo la aparición de enfermedades como el cáncer y otras condiciones crónicas vinculadas a la dieta como la diabetes, hipertensión y enfermedades cardiovasculares.

Por:  Sandra López Arana y Lorena Rodríguez Osiac

Publicado originalmente en cooperativa

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Avancemos en medidas dietarias para prevenir el cáncer https://gtop.uchile.cl/avancemos-en-medidas-dietarias-para-prevenir-el-cancer/ Mon, 17 Oct 2022 20:36:00 +0000 https://gtop.uchile.cl/?p=702 Estamos en octubre, conocido también como el mes de la prevención del cáncer de mama. El cáncer es la segunda causa de muerte en Chile, correspondiendo al 23,3% de las defunciones totales, después de las enfermedades cardiovasculares. Para hombres, el 66,8% del total de las muertes por cáncer se deben al cáncer de estómago, próstata, pulmón, colon, hígado, vesícula biliar y páncreas. En las mujeres, 68,1% del total de las muertes por cáncer está dado por el cáncer de vesícula y vías biliares, mama, estomago, tráquea, bronquios y pulmón, colon, cuello uterino, páncreas e hígado.

Existe evidencia y consenso de que el cáncer es un problema de salud prevenible y que hay factores nutricionales y ambientales que inciden en la aparición de cánceres en diferentes localizaciones. Desde el Grupo Transdisciplinario para la Obesidad de Poblaciones (GTOP), aprovechamos esta fecha para resaltar que entre estos factores de prevención está la alimentación sana, el peso saludable, la práctica periódica de actividad física y la lactancia materna.

Muchas de las muertes por cáncer podrían evitarse mediante políticas públicas que contribuyan a cambios en la dieta, abordando los determinantes de la conducta alimentaria, del exceso de peso y del consumo de alcohol. Entre éstos destacan el nivel socioeconómico y educacional, los entornos alimentarios obesogénicos y el marketing excesivo de productos nocivos para la salud. Así como también contribuyen a la prevención del cáncer acciones para su detección precoz, por ejemplo, para prevenir el cáncer de mama, la mamografía y la ecografía mamaria son cruciales para su detección oportuna, en especial cuando existen antecedentes familiares.

La evidencia es robusta en mostrar que los factores dietarios y de composición corporal son responsables entre 30% y 40% de los cánceres. Según la última Encuesta Nacional de Consumo Alimentario (2010-2011), el 95% de la población chilena requiere cambios en la dieta, concentrándose este problema en las personas de menor nivel socioeconómico. Esta encuesta muestra un bajo consumo de frutas y vegetales, un alto consumo de sal, alto consumo de carnes rojas y carnes procesadas y bajo consumo de leche, todos éstos, factores asociados a mayor riesgo de cáncer.

Revisiones sistemáticas recientes muestran que patrones de alimentación saludable basados en una menor ingesta de carne roja, bebidas alcohólicas y sal contribuyen a una reducción en la incidencia del cáncer de colon, cáncer de hígado y cáncer de estómago.

El Fondo Mundial para la Investigación del Cáncer (WCRF, por su sigla en inglés) está poniendo permanentemente al día la información sobre dieta y cáncer y la fuerza de asociación de la evidencia, lo que permite afirmar que hay pruebas sólidas de que los cereales integrales que contienen fibra dietética disminuyen el riesgo de cáncer colorrectal; que es poco probable que el betacaroteno en los alimentos o suplementos tenga un efecto sustancial sobre el riesgo de cáncer de próstata; que los alimentos contaminados por aflatoxinas aumentan el riesgo de cáncer de hígado; y que los alimentos conservados en salazón aumentan el riesgo de cáncer de estómago. En el caso de los cereales integrales, legumbres y los alimentos que contienen fibra dietética, la evidencia es consistente en demostrar que, en general, cuanto más se consume, menor es el riesgo de padecer algunos tipos de cáncer, entre ellos cáncer de colon. Concluyen que en general, un mayor consumo de verduras y frutas protegen contra la mayoría de los cánceres digestivos (boca, faringe, laringe, esófago, estómago, hígado, entre otros).

En base a lo anterior, el WCRF presenta recomendaciones para prevenir el cáncer:

  • Aumentar el consumo de cereales integrales
  • Verduras, frutas y legumbres, y que estos alimentos sean una parte importante de la dieta diaria habitual
  • Limitar el consumo de carnes rojas y procesadas
  • Evitar alimentos altos en grasas saturadas, azúcares y sodio, tales como bebidas azucaradas y alimentos ultraprocesados
  • Llevar una vida activa
  • Limitar el consumo de alcohol
  • Promover la lactancia materna

Es imperativo desarrollar políticas públicas estructurales que aborden desde la raíz los problemas de alimentación que presenta nuestra población, así como la falta de actividad física, y el alto consumo de alcohol. Es necesario avanzar en la regulación de los ambientes alimentarios y comunitarios, tanto para mejorar la disponibilidad, como el acceso físico y económico a los alimentos saludables, y para disponibilizar espacios adecuados para la práctica de actividad física. En la misma línea de lo dietario aún quedan desafíos para favorecer la lactancia materna exclusiva los primeros 6 meses de vida y complementada en adelante. Por último y en otro importante ámbito del problema es necesario implementar medidas fiscales y legislativas para reducir el consumo de alcohol.

Por: Lorena Rodríguez Osiac y Deborah Navarro Rosenblatt

Publicado originalmente en Cooperativa

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