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Canasta Básica de Alimentos – GTOP https://gtop.uchile.cl Fri, 21 Nov 2025 10:38:39 +0000 es-CL hourly 1 https://wordpress.org/?v=5.7.17 Un exceso de calorías no saludables también es pobreza https://gtop.uchile.cl/exceso-de-calorias-no-saludables-tambien-es-pobreza/ Thu, 17 Jul 2025 12:56:07 +0000 https://gtop.uchile.cl/?p=1183 Si la población no puede acceder a una Canasta Básica Alimentaria saludable, es el Estado el que debe garantizar las condiciones para que ello ocurra.

Hace pocos días se entregó al Presidente Boric el nuevo informe de la Comisión Asesora Presidencial para la Actualización de la Medición de la Pobreza, informe elaborado por un grupo transversal de expertos y expertas.

Este nuevo informe recomienda varios cambios que hacen más exigentes las actuales mediciones de la pobreza (tanto por ingreso como multidimensional). Es una actualización necesaria, que se ajusta a la realidad actual. Medir bien la pobreza es información para la acción.

Uno de los aspectos clave de la medición de la pobreza por ingreso implica evaluar el acceso de la población a una canasta básica de alimentos. La medición actual, iniciada a fines de la década del ochenta y actualizada hace diez años, se basa en el aporte calórico, bajo la lógica de que los sectores más pobres logren unos requerimientos mínimos.

Sin embargo, este tipo de medición resulta insuficiente en países como Chile (de ingresos medios-altos), donde la subalimentación es marginal (toda la población suele acceder al mínimo calórico), mientras que el sobrepeso y la obesidad alcanzan las tres cuartas partes de la población.

Asimismo, cada vez hay evidencia científica más robusta que apunta a entender la malnutrición no solo como un exceso calórico sino también como de problema de calidad de los alimentos, asociado al aumento de ultraprocesados.  

Si bien el cálculo de la Canasta Básica Alimentaria (CBA) se realiza en base a los patrones de consumo de la población (identificados a partir de la Encuesta de Presupuestos Familiares), los actuales patrones se encuentran sobredeterminados por el alto consumo de alimentos ultraprocesados de baja calidad nutricional y “Altos En” azúcares, sal, grasas y calorías, lo cual es reflejo tanto del peso de la industria alimentaria como las dificultades de acceso físico y económico a alimentos saludables.

Así, una CBA acorde a los tiempos implica también establecer mínimos en la calidad de los alimentos, aumentando la exigencia del cálculo de la pobreza.

En esta nueva propuesta, el Grupo Transdisciplinario para la Obesidad de Poblaciones (GTOP) de la Universidad de Chile asesoró a la Comisión para la Actualización de la Medición de la Pobreza, recomendando el estándar más alto disponible, que sería una CBA saludable y sostenible basada en las recomendaciones de la Comisión EAT Lancet sobre “Dieta, Planeta y Salud”.

Esta propuesta busca responder a uno de los principales desafíos actuales, la coexistencia de desnutrición, obesidad y cambio climático, definidos como una “sindemia global”. Esta canasta saludable y sostenible es amigable con la salud de las personas y con el medio ambiente. Esta misma recomendación ya está incluida en las nuevas “Guías Alimentarias Poblacionales” del Ministerio de Salud de Chile.

Aunque la Comisión tomó solo parte de la propuesta de GTOP para incluir en las recomendaciones, estas fijan un nuevo estándar, el cual generará información relevante para la gestión de políticas públicas. Si la población no puede acceder a una CBA saludable, es el Estado el que debe garantizar las condiciones para que ello ocurra.

Asegurar el acceso, por otra parte, disminuirá la carga de morbilidad, mortalidad y discapacidad (por malnutrición y otras enfermedades asociadas) de la población, significando un potencial ahorro en el sistema de salud público. Por otra parte, constituye un mensaje para la población, indicando que la alimentación saludable se basa en alimentos mínimamente procesados (como legumbres, frutas y verduras), y que su consumo no solo contribuye a la salud de la población sino también al medioambiente.

Por: Lorena Rodriguez y Daniel Egaña

Publicado originalmente en El Mostrador

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Derecho a la alimentación: Canasta básica de alimentos saludable https://gtop.uchile.cl/canasta-basica-saludable/ Thu, 17 Oct 2024 00:29:32 +0000 https://gtop.uchile.cl/?p=1027 En el Día Mundial de la Alimentación -este 16 de octubre- y bajo el lema 2024 “La alimentación es un derecho”, proponemos que el indicador sobre el que se construye el instrumento de medición de la pobreza debe subir su estándar, y establecer una canasta básica de alimentos saludable.

El derecho a la alimentación es el derecho a disponer y acceder (física y económicamente) a alimentos inocuos, saludables y nutritivos, respetando su cultura y tradiciones, para que las personas puedan vivir una vida sana y activa.

Desde los años ’70 del siglo pasado, las canastas básicas de alimentos (CBA) han servido como referencia para evaluar si los hogares poseen suficientes recursos económicos para adquirir los alimentos mínimos que satisfagan sus necesidades. Estas canastas se definen a partir de los patrones de consumo observados en la población de referencia, e intentan establecer un criterio objetivo para la medición de la pobreza. Siguiendo los trabajos de la década de 1960 de la economista Mollie Orshansky, existiría una relación entre una dieta mínima nutricionalmente saludable y la medición económica de la pobreza.

En Chile, desde fines de los años ’80, el Instituto Nacional de Estadísticas (INE) y el Ministerio de Desarrollo Social y Familia construyen la CBA sobre la base de la Encuesta de Presupuesto Familiar (EPF), que mide el gasto que realizan los hogares, incluyendo los alimentos adquiridos en el mercado. A partir de esta información se identifican las cantidades, su aporte calórico y de nutrientes, para determinar el valor de una dieta mínima que cubra los requisitos establecidos como nutricionalmente saludable.

Producto de los avances en el conocimiento científico, lo que se considera como nutricionalmente saludable es algo en constante evolución. En el caso chileno, por ejemplo, desde 2014 la CBA excluye los bebestibles alcohólicos y disminuyó algunos alimentos con alto contenido de azúcares con una perspectiva de salud pública, en atención a las altas cifras de obesidad de nuestra población.

Países como Brasil y México recientemente han revisado su CBA con esta misma perspectiva de salud pública y con la intención de constituir una CBA que oriente políticas públicas y que se base en los alimentos recomendados en las guías alimentarias poblacionales y en recomendaciones internacionales, con el afán de visibilizar si la población tiene acceso económico a la dieta saludable recomendada.

Aunque el objetivo de la CBA no es ofrecer recomendaciones de consumo de alimentos con fines educativos, sí debe proporcionar un equilibrio nutricional y una calidad alimentaria adecuada. Actualmente, la CBA en Chile se evalúa en términos calóricos y el aporte porcentual de proteínas, carbohidratos y lípidos, pero deja de lado otras recomendaciones de salud pública como las que entregan las guías alimentarias sobre aumentar el consumo de frutas y verduras, legumbres, pescado y agua, y disminuir o eliminar la ingesta de alimentos no saludables. Así, por ejemplo, aunque se base en los hábitos alimentarios de la población, podría modificarse para cubrir brechas nutricionales, pero también entre el consumo observado de algunos alimentos como frutas y verduras, y las recomendaciones nacionales e internacionales; o al revés, adecuarse para bajar excesos y reemplazar alimentos no recomendados de consumo habitual. Algunos también recomiendan excluir los alimentos consumidos fuera del hogar, en restoranes o similares y reemplazarlos por alimentos preparados en casa.

Organismos internacionales refieren que, en la medida en que el costo total de referencia de la CBA permita la adquisición de diferentes productos con un mejor perfil nutricional, las modificaciones normativas de los alimentos a incluir no son relevantes para la medición de la pobreza.

En esta perspectiva, es recomendable eliminar de la CBA productos ultraprocesados de mala calidad nutricional y reemplazarlos por alimentos recomendados en guías alimentarias como frutas, verduras, legumbres, pescados y agua. La concordancia de una CBA con estándares actualizados de calidad nutricional no solo da cuenta de una mayor coherencia intersectorial de la política pública, sino que abre la posibilidad de pensar e implementar políticas públicas que busquen mejorar el acceso de toda la población a una CBA saludable.

Por: Lorena Rodríguez Osiac y Daniel Egaña Rojas

Publicado originalmente en Cooperativa

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Por qué la canasta básica de alimentos debe ser saludable https://gtop.uchile.cl/canasta-basica-de-alimentos/ Wed, 10 Apr 2024 13:38:42 +0000 https://gtop.uchile.cl/?p=944 Desde los años 70 y gracias a los trabajos de Molli Orshansky existe cierto consenso que una canasta básica de alimentos (nutricionalmente completa) es un referente objetivo para definir un umbral de pobreza. Para todos los seres vivos, alcanzar un mínimo energético es necesario para sobrevivir. Pero el tema actualmente no es solo la sobrevivencia, sino la calidad de vida y la salud.

Esta medición objetiva de la pobreza se adoptó en Chile, con apoyo de CEPAL, a finales de la década del 80. Tras definir una canasta básica de alimentos (CBA) y valorizarla en el mercado, se estableció que una persona se encontraba en condición de extrema pobreza (indigencia) si tenía un ingreso mensual inferior a este monto. Por su parte, se encontraba bajo el umbral de la pobreza si su ingreso era inferior al doble de la CBA (esta relación se conoce como coeficiente de Orshansky, en este caso, un coeficiente de 2). La construcción de la CBA se realiza a partir del gasto que registra la Encuesta de Presupuestos Familiares (EPF).

La CBA presenta desde su génesis una tensión ineludible entre ser representativa del consumo del grupo de referencia, y al mismo tiempo garantizar que esos alimentos sean nutricionalmente adecuados para que la población se mantenga sana. Ejemplo de esto es que en su primera versión la CBA reunía 2180 calorías diarias, pero incluía vino para el consumo familiar.

Cuando en 2013 se convocó una Comisión para la Medición de la Pobreza, una de las tareas fue reformular la CBA. Siguiendo el mismo procedimiento de usar la EPF para evaluar el consumo del grupo de referencia, se tomaron algunas decisiones sanitarias. Desde luego, excluir el alcohol por su probado daño para la salud de las personas, pero también, dado el sostenido y rápido crecimiento del sobrepeso y la obesidad en el país, fijar un límite de 2000 calorías, y disminuir algunos productos en base a harinas y azúcares procesados densamente energéticos.

Al presente se encuentra en funciones una Comisión Presidencial para Actualización de la Medición de la Pobreza, quienes deberían, entre otras cuestiones, definir una nueva CBA en base la EPF (es esperable que haya habido cambios en el gasto en alimentación del grupo de referencia) y a las nuevas definiciones científicas de lo saludable. Y así como en su momento fue razonable quitar el alcohol, es necesario evaluar qué otros alimentos habrá que quitar desde una perspectiva nutricional y sanitaria.

La nueva CBA debería estar alineada con políticas públicas vigentes en materia de alimentación y nutrición, como la Ley 20.606 (y su Reglamento) que define umbrales de macronutrientes dañinos para la salud, advirtiendo mediante un sello negro cuáles alimentos sobrepasan estos límites. Asimismo, se cuenta con Guías Alimentaria para la Población Chilena (elaboradas por el Ministerio de Salud y recientemente actualizadas) que indican qué alimentos favorecer (aquellos naturales como frutas, verduras y legumbres) y qué consumos evitar (productos ultraprocesados), haciendo eco de la importante evidencia acumulada en las últimas décadas sobre la relación causal entre dieta, peso corporal y enfermedades crónicas como diabetes, cáncer y cardiovasculares; y la relación directa entre consumo de ultraprocesados y aumento de peso corporal. Varios alimentos de la actual CBA se encuentran en la categoría de productos a desalentar o evitar, por ejemplo, galletas, tortas, néctares, refrescos en polvo, bebidas gaseosas, bebidas energizantes, bizcochos dulces y medias lunas, chocolate, caramelos, helados en formato familiar, salchichas, longanizas, papas fritas y salsa de tomate, entre otros. En atención a lo expuesto, y a otras razones relacionadas a la sostenibilidad medio ambiental (tema también presente hoy en día) , es dable pensar que la nueva propuesta de CBA no incluya, a pesar de que la población habitualmente las consuma, productos como los mencionados.

Es importante comprender que la CBA no es una recomendación dietética, sino -como entendió y planteó Orshansky- un cálculo objetivo de los alimentos a los que debe acceder una persona para alimentarse de forma suficiente, pero también nutritiva. Al igual que el alcohol, tanto productos con sello negro, como ultraprocesados deberían ser excluidos ya que proveen calorías de mala calidad nutricional (calorías vacías) y contribuyen a la obesidad y otras enfermedades de alta frecuencia en nuestro país.

Según cálculos que hemos hecho desde el Grupo Transdisciplinario para la Obesidad de Poblaciones (GTOP) de la Universidad de Chile, una CBA que siguiera esta recomendación estricta de saludable (y eventualmente también de sostenible) lamentablemente significaría un encarecimiento de aproximadamente un 25% de su valor actual, pues los alimentos nutritivos son más caros que aquellos que aportan calorías vacías. Y si bien este aumento repercutiría en mayores niveles de pobreza, también haría visible que un porcentaje importante de la población no tiene los medios económicos para acceder a una alimentación saludable, encontrándose expuestos a desarrollar obesidad y patologías asociadas a la dieta insana.

Un umbral más exigente de la CBA permite comprender mejor las razones estructurales que impiden a un porcentaje importante de la población elegir vivir sano, y orienta a los gestores de políticas públicas y legisladores a desarrollar estrategias, leyes, programas y planes que garanticen la disponibilidad y el acceso físico y económico a alimentos sanos y nutritivos.

Por:  Daniel Egaña Rojas y Lorena Rodríguez Osiac,

Publicado originalmente en El Dinamo

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Proponen actualizar la canasta básica de alimentos y favorecer una perspectiva más saludable y sostenible https://gtop.uchile.cl/actualizar-la-canasta-basica-de-alimentos/ Wed, 27 Mar 2024 12:29:00 +0000 https://gtop.uchile.cl/?p=931 La directora de la Escuela de Salud Pública, Dra. Lorena Rodríguez, y el académico de la Facultad de Medicina, Daniel Egaña, plantean la necesidad de una nueva canasta de alimentos que sea saludable y cumpla con ciertos criterios de sostenibilidad. Ambos académicos e integrantes del Grupo Transdisciplinario para la Obesidad de Poblaciones (GTOP) de la U. de Chile expusieron ante la Comisión Presidencial de Medición de la Pobreza, que tiene como objetivo realizar diagnósticos y formular recomendaciones para actualizar las medidas de pobreza por ingresos y multidimensional.

El pasado 20 de marzo, la Comisión Presidencial de Medición de la Pobreza, liderada por el economista Osvaldo Larrañaga, recibió la visita de la directora de la Escuela de Salud Pública de la Universidad de Chile, Dra. Lorena Rodríguez, y el académico de la Facultad de Medicina del mismo plantel, Daniel Egaña, quienes presentaron los fundamentos para remirar la actual canasta básica de alimentos con una perspectiva más saludable y sostenible.

La presentación de ambos especialistas, integrantes del Grupo Transdisciplinario para la Obesidad (GTOP) de la U. de Chile, abordó un componente principal de la línea de pobreza por ingresos, que es el costo de una canasta básica de alimentos, que se deriva de la información de la Encuesta de Presupuestos Familiares ajustada por consideraciones normativas.

En este sentido, la Dra. Rodríguez señaló que la invitación fue para conocer la opinión sobre cuál sería una canasta saludable de alimentos y su eventual aplicación. “Presentamos los fundamentos para remirar la actual canasta básica de alimentos con una perspectiva de que sea más saludable y más sostenible, que es lo que hoy día se está hablando en muchos países. Por ejemplo, Brasil acaba de sacar por decreto la nueva canasta básica de alimentos, que va a ser saludable y sostenible, la que se inspira en las guías alimentarias poblacionales de su país, misma cuestión que deberíamos hacer nosotros, eliminando, por ejemplo, de esa canasta básica los alimentos ultra procesados, que ya se ha demostrado que son dañinos para la salud de las personas y para la salud del planeta”, detalló.

Por su parte, el profesor Daniel Egaña, académico del Departamento de Atención Primaria y Salud Familiar de la Universidad de Chile, explicó que la canasta básica de alimentos se construye a partir del consumo aparente que entrega la encuesta de presupuestos familiares. “La actual canasta se hizo en 2012 y entre otros problemas que tiene, aparte de estar desactualizada, es que incluye una serie de alimentos para construir este valor/dato económico, que son alimentos no saludables. Entonces, lo que hemos estado haciendo desde GTOP -independiente de esta comisión- es hacer un cálculo de la canasta que estuviera compuesta por alimentos saludables”.

Según explicó el antropólogo, es necesario quela propuesta de nueva canasta sea saludable y cumpla con ciertos criterios, “es decir, que esté acorde a las guías alimentarias de Chile, que esté acorde a la propuesta de la Comisión Lancet para que las dietas sean sostenibles y saludables, pero además que elimine todos aquellos alimentos que tiene el actual cálculo de la canasta y que no son saludables, por ejemplo, tortas o completos”. Por lo mismo, agregó, “nosotros presentamos esta información y, a su vez, argumentamos de por qué era importante que se ocupara una canasta saludable, pues actualmente se mide una línea de la pobreza en que alguien que está sobre ella no tiene el dinero suficiente para proveerse una alimentación saludable y, por lo tanto, aun estando sobre la línea de la pobreza tiene un riesgo basal de malnutrirse y principalmente ser obeso”.

Cambios sociales y económicos de los chilenos

La Comisión Presidencial de Medición de la Pobreza está integrada por 10 expertos y expertas en pobreza, estratificación social y políticas públicas. Esta comisión se encargará de proponer al Presidente Gabriel Boric mejoras en la medición de la pobreza por ingresos y la pobreza multidimensional, considerando los cambios económicos y sociales en Chile. La creación de esta comisión responde a recomendaciones de la última comisión asesora presidencial y busca revisar la metodología utilizada para la Encuesta Casen.

En el marco de este trabajo surgió la idea de invitar a ambos especialistas, una iniciativa que fue valorada la directora de la Escuela de Salud Pública de la U. de Chile. “Los integrantes de la Comisión estaban muy interesados en el tema, hicieron muchas preguntas de cómo podría aplicarse en Chile una canasta de estas características y quedamos vinculados, tanto como GTOP como Escuela de Salud Pública, dispuestos para colaborar en cualquier instancia posterior que requieren en este proceso”.

Egaña añadió, asimismo, que “los integrantes de la Comisión se mostraron muy interesados en esta propuesta, les parece sensato lo que nosotros percibimos y hay un intento por mejorar la medición en el futuro. Desde luego, hay un cierto consenso en que es necesario darle una remirada a la canasta básica de alimentos que actualmente existe y proponer una que sea acorde a los tiempos, ya que ha cambiado el tipo de consumo, pero también que cumpla con estándares de calidad más altos que los que actualmente tiene”, finaliza el académico.

Replica de la nota:

VIA X: Canasta básica de alimentos: Proponen actualizarla para que sea saludable y sostenible

El Desconcierto: Académicos proponen cambiar canasta básica: No alimentos ultra procesados y sí saludables

 

Por: Verónica Zúñiga Miranda

Publicado originalmente en uchile.cl

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